#8M UN DÍA PARA RECONOCER Y VALORAR
Por: Licda. Manuela Alejandra Laynes
Ayer llegué a la estética, un salón de belleza modesto, pero muy bonito. Me atendió la encargada. Inició el servicio y la conversación, la cual era interrumpida por cada cierto tiempo, ya que su hijo pequeño le consultaba sobre la tarea que estaba realizando.
La casa donde tiene su local es suya y acondicionó este espacio para hacerse de algunos ingresos extras, porque a pesar de tener una pareja que le proporciona lo necesario para la alimentación y educación de los niños, los centavos nunca están de más, me contó.
En el contexto de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, es imperativo reflexionar sobre los roles multifacéticos que desempeñamos las mujeres en la sociedad contemporánea. Más allá de los estereotipos tradicionales, que reducen a las madres a las tareas hogareñas, las mujeres de hoy somos madres, profesionales y arquitectas del hogar, equilibrando con gracia, creatividad y determinación estas diversas facetas de la vida.
El papel de la mujer como madre es fundamental y atemporal. La maternidad no solo implica dar a luz y criar a los hijos, sino también nutrir, educar y guiar con amor y dedicación. Las madres son las primeras maestras de sus hijos, transmitiendo la tradición familiar, los valores, las habilidades y la esencia misma de lo que significa ser humano.
En un mundo que a menudo subestima el trabajo de cuidado no remunerado de velar por la educación, higiene, alimentación y acompañamiento paciente de los hijos e hijas para que puedan enfrentar el futuro, es crucial reconocer y valorar el inmenso sacrificio y compromiso que implica ser madre.
A pesar de todo esto, ser madre no limita el potencial profesional de las mujeres. Cada vez más, vemos a mujeres desempeñando roles destacados en una variedad de campos, desde la ciencia y la tecnología hasta la política y los negocios. Estas mujeres no solo desafían los estereotipos de género, sino que también enriquecen sus campos con una diversidad de perspectivas y habilidades. La maternidad, lejos de ser un obstáculo, puede ser una fuente de inspiración y motivación para alcanzar metas profesionales ambiciosas.
Además de ser madres y profesionales, las mujeres también son las principales cuidadoras y administradoras del hogar. Desde la planificación de comidas y la gestión del presupuesto hasta la coordinación de actividades familiares, las mujeres desempeñan un papel crucial en mantener el funcionamiento suave y eficiente del hogar. Este trabajo, a menudo invisibilizado, es el que forja las generaciones del futuro lo cual influye en la historia misma de las comunidades, los valores que se comparten y la cultura de la nación. El aporte de la mujer no solamente es esencial para el bienestar y la felicidad de la familia, sino trasciende más allá de las paredes del hogar.
Es importante reconocer que administrar bien el tiempo y las tareas para equilibrar estos roles no es tarea fácil. Se necesitan incentivos financieros estratégicos para todas aquellas mujeres que a pesar de tener el cuidado de sus hijos buscan las formas para aportar al hogar con su trabajo profesional.
Las mujeres enfrentan una serie de desafíos, desde la discriminación laboral hasta la carga desproporcionada de responsabilidades domésticas, sumado a esto los casos en los cuales se hace presente la violencia intrafamiliar e inclusive violencia laboral. Con todos estos condicionamientos sociales, también es importante celebrar la resiliencia y la fortaleza de las mujeres que logran navegar estos desafíos con gracia y coraje, para sobrellevar estas situaciones. Ante esto, es importante no solo la sororidad, sino también la solidaridad de los hombres que están a favor de que la mujer brille con su propia luz y que no se sienten opacados por ellas.
En el mes de marzo donde se tiene un Día Internacional de la Mujer, renovemos nuestro compromiso de apoyar y empoderarnos como mujeres en todos los aspectos de nuestras vidas. Reconozcamos y valoremos esta contribución como madres, profesionales y arquitectas del hogar. Elevemos nuestras voces, defendamos nuestros derechos y trabajemos juntas hacia un futuro más igualitario y justo para todas las mujeres, donde podamos florecer plenamente en todas las facetas.

