Un ámbito de reflexión, participación e intercambio de profesionales de distintos países, generando una sinergia de crecimiento profesional. Fomentando la creatividad e innovación en el ejercicio de la profesión, por medio de la investigación conjunta.

COLUMNISTASEugenia Ramos

Es alarmante la cantidad de personas que entregan sus datos biométricos.

Por Eugenia Ramos

Brindar nuestra información personal se volvió algo común con la utilización de las redes sociales, ya que el «términos y condiciones» nunca es leído y no sabemos los datos que estamos brindando, los regalamos sin conocer al receptor.

Actualmente preocupa la cantidad de personas que escanearon su iris a empresas desconocidas, dando sus datos biométricos sin conocer los riesgos y dificultades que conlleva. Jóvenes y adultos han realizado este procedimiento a cambio de bitcoins, una consumición por una cerveza o hasta una pizza.

Se trata de recolectar los datos biométricos de diversas personas a través de una esfera plateada que escanea el iris y del cuál se desconoce el objetivo. Es un proyecto de Worlcoin, empresa formada por uno de los creadores de OpenAI e inventor del ChatGPT, que ya fue denunciado en la Argentina por una posible violación de la Ley Nacional de Protección de Datos Personales.

En Argentina, específicamente en Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Mar del Plata y Bariloche, más de 210.000 personas ya se registraron para ser escaneados, según datos de la empresa que lleva adelante el procedimiento.

Los datos biométricos son como las huellas dactilares, únicas e irrepetibles que identifican a cada una de las personas del mundo. Por lo tanto, entre las problemáticas que presenta brindar nuestra información a cualquier persona, se puede llegar a la suplantación de identidad y cometer estafas. Los datos biométricos nos van a servir para subirnos a un avión, entrar a una caja de seguridad o manejar nuestras cuentas bancarias.

Esta problemática que afecta a las personas en todo el mundo debería estar regulada, ya que es un proceso que se está dando de forma rápida y que no tiene ningún cuidado por parte de los estados. Además, hay una gran desinformación con respecto a la temática ya que muchas personas que brindaron sus datos lo hicieron desde la inconsciencia, sin conocer los riesgos y sin pensar que podría ser un problema en el

futuro.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Share on Social Media