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COLUMNISTASOrlando Goncalves

Impacto de las ofertas electorales.

 

Por Orlando Goncalves

En las campañas electorales es importante tener una propuesta clara, concreta, creíble y entendible por parte de la población. Si las propuestas son muy complejas o el número de las mismas es alto, eso tiende a confundir al elector, y la posibilidad de que diluya el mensaje aumenta exponencialmente, por lo tanto, hay que enfocarse en muy pocos temas.

La competencia por llamar la atención en las campañas electorales es cada vez más difícil y compleja, pues la multiplicidad de candidatos, de mensajes políticos sumado a los miles de mensajes, informaciones y publicidad no política, que también batalla por lograr la atención del público, hace que el reto sea enorme.

Es claro que, lamentablemente un porcentaje importante de la población no le presta atención a la política, es más, ni siquiera les interesa, razón por la cual es muy complejo lograr la atención del electorado.

Si a lo anterior le sumamos los bajos niveles de credibilidad que tienen el estamento político en términos generales, el objetivo de conectar con los electores aumenta su dificultad.

Así que, la construcción de las propuestas u ofertas electorales debe estar basada en lo que la investigación social señale como temas importantes para el ciudadano, y no necesariamente en lo que el candidato (a) tengan en su mente o crea que es lo importante.

Otro elemento importante, y que la gran mayoría de los candidatos tienden a obviar, es seleccionar el target especifico al cual deben dirigirse. Al no hacerlo se prende tener una propuesta para cada grupo poblacional, en un intento por llegar a todos y eso puede terminar generando tal cantidad de ofertas o propuestas que seguramente terminarán confundiendo al elector.

El viejo adagio popular dice: “El que mucho promete, poco cumplirá” y eso es un efecto que de manera casi inconsciente el elector lo detecta y forma una barrera entre él y el candidato impidiendo que se pueda establecer una conexión entre ambos, es más, mina la credibilidad del candidato (a).

Por ello, tener claridad en cuál o cuáles son los electores que más se asemejan al candidato (a) cual son los que más se identifican con él, por razones sociales, económicas, culturales, y políticas es una labor vital para poder producir una oferta adaptada a ese target específico y que por lo tanto tenga mayor posibilidad de establecer esa conexión necesaria que termina en el respaldo del elector al candidato (a) en el voto.

Adicionalmente, la oferta política debe tener características específicas para atraer al electorado, que genere confianza y credibilidad, además de ayudarle a tomar decisiones de manera más informadas. Algunas de estas características son:

La competencia, es decir, los candidatos deben demostrar habilidades y conocimientos para liderar y resolver problemas. El elector debe percibir que quien hace la oferta, realmente le interesa el tema, lo ha estudiado y tiene claridad en cómo afrontarlo.

La integridad, la honestidad y la coherencia son cruciales para generar confianza en los votantes. De nueva vuelta, el elector debe poder percibir que hay en el candidato (a) una genuina preocupación por el tema específico de la oferta, que lo estudió y que esta realmente preparado para afrontar el reto y resolverlo.

Lo anterior permite entonces generar la credibilidad, algo que hoy en día un importante porcentaje de la población tiene dudas, así que las promesas deben ser realistas y respaldadas por acciones pasadas o planes concretos, permitiendo al elector no solo entender el “qué” de la propuesta, sino el “cómo” se puede materializar esa oferta. Este último factor tiende ser sacrificado en aras de poder ofrecer más, o porque simplemente, la oferta está basada en una ocurrencia, sin sustento, y es la manera que algunos candidatos usan para ocultar esa debilidad, es generar una profusión de promesas.

El elector por su parte, evalúa la capacidad de liderazgo del candidato (a), con base a la confianza que les inspiren y las capacidades que demuestre, y sí, el número de propuestas es amplio y diverso, por un enfoque errado de tratar de hablarle a todos los electores, y no enfocarse en un segmento poblacional específico, el elector puede terminar teniendo dudas sobre ese candidato.

Por su puesto, y no menos importante es la simpatía, la empatía y la conexión personal que logre el candidato es un factor determinante que influye en la decisión del elector.

Así que, la estructuración de una propuesta u oferta electoral tiene que estar no solamente bien fundamentada y estudiada, debe, además tener su basamento en la conexión precisa con el target adecuado, para lograr el éxito electoral.

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